En una ciudad lejana vivía una chica llamada Milagros. Ella era muy humilde, vivía en una casa rodante, su mama no trabajaba, sólo se encargaba de la casa, y su padre vendía diarios en la calle. Milagros era muy humilde, pero nadie la quería porque era tímida.
Un día cuando volvía del colegio se encontró con una puerta muy grande, misteriosa, y muy lujosa. Milagros la abrió y entró, dentro de ella había todo lo que deseaba, cosas fantásticas. Dentro de esas cosas había dinero, a partir de ese día ella no dijo nada, no le contó nada a nadie, ni a sus padres. Milagros empezó a comprarse todo lo que quería, simplemente entraba en esa puerta y tenía lo que quería. Sus padres no lo notaron porque cada vez que ella llegaba a su casa se trasformaba en la misma de antes. En la escuela sus compañeros no lo podían creer se había convertido en la más popular de la escuela, tenía todo, no le faltaba nada, todas querían ser su amiga. Ella por tener todo se fue convirtiendo en la peor persona. Con el tiempo fue poniéndose más mala pensaba que el dinero era todo. Cuando más mala era, más se iba yendo la puerta. Llego un día que sus amigas la empezaron a odiar por lo mala persona que era, estaba sola, hasta su perro se había ido, ya ni sabía con que divertirse, tenia todos los juguetes del mundo, ya le parecía aburrido. Un día la puerta se cerró. Ella se quedó sin nada, volvió a ser la misma de antes, nada más que con una diferencia, había dejado de ser tímida y tenía muchos amigos. Milagros se dio cuenta que no todo era el dinero y fue feliz por siempre con sus amigos.
Un día cuando volvía del colegio se encontró con una puerta muy grande, misteriosa, y muy lujosa. Milagros la abrió y entró, dentro de ella había todo lo que deseaba, cosas fantásticas. Dentro de esas cosas había dinero, a partir de ese día ella no dijo nada, no le contó nada a nadie, ni a sus padres. Milagros empezó a comprarse todo lo que quería, simplemente entraba en esa puerta y tenía lo que quería. Sus padres no lo notaron porque cada vez que ella llegaba a su casa se trasformaba en la misma de antes. En la escuela sus compañeros no lo podían creer se había convertido en la más popular de la escuela, tenía todo, no le faltaba nada, todas querían ser su amiga. Ella por tener todo se fue convirtiendo en la peor persona. Con el tiempo fue poniéndose más mala pensaba que el dinero era todo. Cuando más mala era, más se iba yendo la puerta. Llego un día que sus amigas la empezaron a odiar por lo mala persona que era, estaba sola, hasta su perro se había ido, ya ni sabía con que divertirse, tenia todos los juguetes del mundo, ya le parecía aburrido. Un día la puerta se cerró. Ella se quedó sin nada, volvió a ser la misma de antes, nada más que con una diferencia, había dejado de ser tímida y tenía muchos amigos. Milagros se dio cuenta que no todo era el dinero y fue feliz por siempre con sus amigos.
Abril
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